Folletos digitales: el poder de lo ridículo
De forma repentina, el término “brochure web” o «folleto web» se convirtió en una expresión popular dentro del mundo del diseño web y, francamente, no podemos estar más perplejos ante esta tendencia. En esencia, esto es un pleonasmo (o una redundancia), como cuando la gente usa innecesariamente combinaciones de palabras o adjetivos como “salí fuera”o “ciego que no ve” para describir algo que es intrínsecamente obvio.
Hemos escrito en términos generales sobre este tema (la diferencia entre folleto y sitio web), pero aquí explicaremos por qué el término “brochure” o «folleto»en el contexto de la web es ridículo, y por qué un profesional del marketing debería poder ver claramente esta hipérbole.
¿Cómo definimos un «brochure web»?
Investigando en Google y otros buscadores, nos encontramos con un montón de definiciones que se pueden resumir en lo siguiente:
Un brochure web es un sitio web que da una visión integral de los productos y servicios que ofrece una empresa, de una manera creativa e innovadora en formato digital en lugar de una versión impresa.
¿Cómo definimos un sitio web?
Lo hemos reflexionado mucho y no pudimos llegar a una mejor definición que:
Un sitio web debe ofrecer una visión integral de los productos y servicios de su empresa, de una manera creativa e innovadora, al tiempo que permita a los visitantes encontrar fácilmente la información que necesita, interactuar con la empresa o realizar una compra.
Compara las dos definiciones. ¿Ves una diferencia sustancial entre las dos descripciones? Nosotros no, más allá de la idea de interacción, pero sí vemos diferencias notables entre el formato impreso y el digital.
¡Usar el término “brochure web” es como ser “un ciego que no ve”!
¿Cuáles son las diferencias entre un brochure impreso y uno web?
La lista es larga pero creemos que, en este contexto, las diferencias clave son las siguientes:
Diseño y maquetación
Los folletos impresos están restringidos al tamaño del papel (A4, A3, A5, etc.); además de quedar sujetos al sesgo que producen los pliegues: la información sobre un pliegue siempre es la predominante, mientras que el lector tiende a pasar por alto o incluso ignorar lo que está debajo.
Los sitios web, en cambio, no tienen un límite de espacio, dado que el scrolling ya es una práctica común y bien vista. Esto implica que quienes generan contenido no tienen que preocuparse por los “pliegues”, porque la lectura será continua siempre y cuando el el contenido sea interesante, relevante y esté claramente referenciado.
Vida útil
Los materiales impresos tienen una vida útil limitada, debido a que el contenido puede quedar desactualizado o volverse irrelevante rápidamente. Producir materiales impresos novedosos y con información nueva es caro, conlleva tiempo y tiene el coste adicional de la distribución.
Las páginas web se pueden actualizar con facilidad y tantas veces como sea necesario, haciendo que el contenido sea en todo momento pertinente y esté al día. El costo de la distribución es mínimo, siempre y cuando el sitio esté correctamente optimizado (SEO).
Interactivo
Si bien un folleto contiene los datos de contacto de una empresa: dirección, teléfono, sitio web y correo electrónico; sin embargo son los consumidores potenciales los que tienen que dar el primer paso para poder contactar a la empresa a través de la información que se les proporciona.
Los sitios web son interactivos, lo que implica que el cliente puede contactar a la empresa utilizando un formulario o, en caso de estar disponible, la función de chat en vivo que le permite interactuar con una persona para resolver sus dudas en una conexión en tiempo real.
Los folletos no son interactivos, además de no proporcionar ningún tipo de vínculo con el cliente potencial. Deja en manos del cliente la iniciativa de contacto, mientras que los sitios web permiten que la empresa de el primer paso una vez que el visitante está en la página. Esta iniciativa incluye, por ejemplo, las sesiones de chat, remarketing, banners o contenido dinámico.
Datos
Los sitios web son un recurso valioso de datos del consumidor y su comportamiento. Desde las preferencias en los términos de búsqueda hasta la interacción con el sitio, los datos proporcionan enormes oportunidades a los profesionales de marketing para responder y tomar decisiones ante los cambios en la demanda. Los folletos son, en gran medida, “balas perdidas”, con poco o ningún mecanismo de retroalimentación.
Push vs Pull
Los folletos y materiales impresos son herramientas que suelen utilizarse en una estrategia de marketing push, en la que se proporciona información para generar demanda.
Los sitios web se convirtieron en parte de una estrategia pull con la llegada de motores de búsqueda, pay-per-click y las redes sociales, que permiten a las empresas responder a la demanda y “acercar” a potenciales consumidores a su sitio web.
Resumen
Entendemos que a veces en el lenguaje utilizado en marketing necesitamos recurrir a lo no convencional para diferenciarnos, pero esta tendencia a distinguir entre “brochures web” y cualquier sitio web estándar es descabellado.
Como puedes ver, los sitios web ofrecen infinidad de funciones y posibilidades de interacción que los folletos jamás tendrán. Intentar recrear un folleto en una página web es simplemente una locura y una oportunidad de marketing perdida, además de no entender la cuestión.
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